Vagones restaurante

Las mesas con manteles, adornadas con cerámica local y piezas de exquisito cristal, representan el escenario perfecto para vivir una jornada de descubrimientos culinarios. En el interior de nuestros dos vagones restaurante exquisitamente decorados, el ambiente evoca la época dorada de los viajes en tren; un santuario de sofisticación donde cada detalle refleja el glamur atemporal. Las ventanas panorámicas encuadran las vistas siempre cambiantes, y transforman cada comida en un festín tanto para el paladar como para la vista.

Mientras el tren se desliza entre las montañas con rumbo a Machu Picchu, se invita a los huéspedes a degustar un almuerzo familiar ligero. Durante el viaje de vuelta, todavía maravillados por la majestuosidad de la Ciudad Perdida, los agradables aromas de la cocina andina devuelven a los viajeros a sus mesas. Les espera una suntuosa cena de cinco platos, elaborada a partir de ingredientes obtenidos directamente de los terrenos de la zona: papas autóctonas, tierna trucha obtenida de la pesca local y sabrosos productos locales. Cada plato del menú del Hiram Bingham cuenta una historia de la rica herencia culinaria de Perú, servido en un ambiente elegante.