El tren

Nuestro tren de lujo a Machu Picchu encarna la elegancia atemporal y el lujo refinado, y captura el espíritu de la época dorada de los viajes. Sus vagones meticulosamente diseñados con estilo Pullman de 1920 resplandecen con una rica librea azul real con toques dorados, que destacan magníficamente contra los exuberantes paisajes andinos. En el interior, barnices de madera oscura, trabajos en madera pulida y una atrevida decoración de cobre evocan el encanto de tiempos pasados, mientras que los lujosos sillones tapizados invitan a los pasajeros a relajarse con todo el confort y sofisticación.

Los interiores del tren representan la fusión perfecta entre la artesanía peruana y el diseño clásico. Textiles tejidos a mano en vibrante color turquesa y luminoso amarillo introducen la artesanía local, mientras que sutiles motivos inspirados en la naturaleza rinden homenaje al entorno. Los elegantes rincones del vagón restaurante le ofrecen un enclave íntimo para disfrutar de la cocina más auténtica. Por su parte, el vagón mirador brinda el entorno ideal para socializar. Aquí, los asientos de terciopelo verde militar y cálidos toques de color bronce crean una atmósfera acogedora para que los pasajeros disfruten de un cóctel recién preparado en el bar de mármol.

Todos y cada uno de los elementos de diseño del Hiram Bingham rinden tributo al romanticismo de viajar, tendiendo puentes entre la herencia clásica y el descubrimiento moderno en una experiencia de sofisticación sin parangón.