La vida silvestre a través de las estaciones

El delta del Okavango en Botsuana, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO y célebre por sus safaris acuáticos y extraordinaria biodiversidad, tiene una fauna de una variedad fascinante, lo que lo convierte en un destino de lujo ideal para los amantes de los animales. Descubra la infinidad de actividades y paisajes que le esperan durante su estadía, sin importar el mes en que nos visite.

Enero

Al inicio del año, la temporada de lluvias llena vida y actividad a la sabana. Las espectaculares tormentas vespertinas son contrarrestadas con temperaturas cálidas, con días que promedian los 30 °C. Es la época de reproducción para muchas especies de aves migratorias y el momento en que la vegetación florece con colores vivos, lo que hace que este mes sea ideal para los aficionados a la fotografía que buscan capturar colores intensos y cielos dramáticos.

Febrero

Las lluvias continúan en febrero y las temperaturas pueden llegar hasta los 40 °C. Por la noche se escuchan los murciélagos frugívoros, junto con las ranas de junco, coloridas y ruidosas, y las mariposas en su momento de mayor actividad. Los nenúfares abren sus flores y las ranas toro gigantes despiertan de su larga hibernación para deleitarse en banquetes nocturnos. Las especies de fauna silvestre autóctonas no necesitan alejarse demasiado para encontrar agua y, a estas alturas, las crías han crecido casi tanto como los adultos.

Marzo

Este mes emocionante trae consigo la migración de cientos de cebras y ñus a través de los humedales de Savute, que se da a medida que las temperaturas se vuelven más cálidas y el clima más seco. Escuche los últimos cantos de las aves migratorias antes de que partan hacia el hemisferio norte y observe los rituales de apareamiento de los impalas al inicio de la temporada de celo.

Abril

‬En abril, las temperaturas frescas de la mañana y el elevado nivel de humedad crean una mágica neblina matinal. La época del celo del impala está en pleno apogeo y pueden oírse sonidos de los machos enfrentándose durante la noche. Los reptiles también se encuentran en etapa de reproducción y alimentación, anticipándose a la estación seca. Los árboles culminan su floración y ofrecen frutos maduros, enormes y brillantes, que cuelgan como joyas de los majestuosos “árboles de salchichas”.

Mayo

En mayo, despídase de las lluvias. Las temperaturas en la noche bajan a unos 15 °C, mientras que las temperaturas del día siguen siendo cálidas. Los búfalos comienzan a reunirse en grandes manadas y visitan con mayor frecuencia los abrevaderos permanentes, mientras el paisaje se va secando. En esta época, las manadas de elefantes se hacen más numerosas día a día y las aves migratorias parten hacia sus zonas de alimentación y reproducción de invierno. Los tonos verdes comienzan a desvanecerse para dar lugar a colores más apagados, característicos de la estación seca, lo que favorece a los depredadores que se camuflan con el entorno.

Junio

En este emocionante mes las temperaturas nocturnas son las más frías en toda la región, alcanzando mínimas de 5 °C. Los perros salvajes africanos comienzan a buscar sus madrigueras y los depredadores empiezan a concentrar su actividad alrededor de los abrevaderos permanentes de la zona. Algunos arbustos y árboles aún mantienen su color verde; sin embargo, la mayoría comienza a perder sus hojas.

Julio

‬Muchos animales se congregan cerca del agua, lo que hace de esta época un momento especial del año. La suave luz del amanecer y del atardecer se mezcla con el polvo de las llanuras, ofreciendo magníficas oportunidades para tomar fotografías. Las noches siguen siendo frías, pero los días son más cálidos y el clima se vuelve el típico de Botsuana: soleado y despejado.

Agosto

En agosto, las manadas de animales se vuelven más numerosas y, con paciencia y perseverancia, las recompensas son importantes. El espacio limitado cerca del agua genera tensiones entre los elefantes, y las noches se llenan de barritos. La sabana se muestra despejada, y aves como las garzas y las cigüeñas comienzan a hacer sus nidos. La temperatura cálida de los días y las noches crea las condiciones ideales para disfrutar del entorno.

Septiembre

Septiembre, un mes seco, soleado y despejado, sigue presentando una gran concentración de elefantes y búfalos. Los depredadores están muy activos, ya que la temporada está diezmando a sus presas, lo que convierte esta época en un período de abundancia para los leones. Los abejarucos carmesí y otras aves migratorias regresan de sus zonas de invernada, y los peces comienzan a reactivarse.

Octubre

En octubre las temperaturas diurnas superan con frecuencia los 40 °C. Es por esto que las actividades de avistamiento matutino comienzan muy temprano y los safaris nocturnos parten más tarde para evitar el calor del día. Las persecuciones de los depredadores levantan nubes de polvo, los animales se desesperan por pescar sus presas y las garzas se encuentran en su momento de mayor actividad, en el que miles de aves se reproducen y arman sus nidos.

Noviembre

Noviembre es un momento ideal para tomar fotografías, gracias a los colores, la acción y la visibilidad. Las temperaturas son elevadas y los árboles estallan de vida. Con la llegada de las lluvias, normalmente a mediados de mes, los animales se dispersan para alimentarse de la nueva vegetación y beber en las charcas estacionales. Es el momento en que comienza la temporada de nacimientos de antílopes, seguida de los impalas y, por último, los lechwes.

Diciembre

Las lluvias y las tormentas frecuentes hacen que este mes suela ser dramático. Los impalas completan su temporada de cría, los ñus terminan de dar a luz a sus crías y los pastos ricos en proteínas alimentan a las madres antílopes. Los depredadores deben esforzarse más para conseguir su presa, ya que la vegetación se vuelve más densa y ofrece más escondites.