La suite Mizquitl es un verdadero tesoro de diseño local, un homenaje al perdurable arte de San Miguel de Allende. El dormitorio cuenta con ventanas con contraventanas, mientras que el cuarto de baño tiene una bañera de cobre extragrande. La luminosa sala de estar se abre hacia la terraza privada, donde la piscina de inmersión invita a disfrutar de las vistas a la parroquia.